logo-quiropractica-barcelona-nuevo-shadow-w200

La neuralgia intercostal es una condición patológica molesta y es el resultado del daño o mal funcionamiento de los nervios intercostales; esta condición provoca un dolor característico en la zona intercostal (a la altura de las costillas). También es conocida como aneurisma intercostal.

La neuralgia intercostal es una forma de dolor neuropático. Los nervios intercostales son nervios pertenecientes al sistema nervioso periférico, que se originan en la médula espinal.
Su función principal es inervar los músculos de la caja torácica, la piel que recubre el tórax y los tejidos de la cavidad torácica.

¿Quién trata la neuritis intercostal?

Un verdadero doctor en Quiropráctica puede cuidar su neuritis intercostal. 

La Quiropráctica ofrece tratamientos efectivos basados en ajustes vertebrales, torácicos o costales, aislando la raíz del problema y localizando la subluxación responsable de la dolencia. Al quitar la presión mecánica sobre el nervio intercostal se libera el nervio. La manipulación es indolora y permite al paciente lograr efectos inmediatos. 

Causas y síntomas

Las posibles causas de la neuralgia intercostal son numerosas. Entre estas, merecen una mención especial los golpes y traumatismos directos sobre la caja torácica. En estos casos es importante descartar una posible fisura o fractura de costillas.

  • Compresión de uno o más nervios intercostales. Hablamos de compresión mecánica. Al comprimirse las terminaciones nerviosas intercostales por un desplazamiento de una costilla, una vértebra dorsal o torácica, se puede inflamar el tejido circundante. Siempre se  debe descartar una compresión debido a  la compresión de  un tumor; de aquí la importancia de visitar a un verdadero profesional de la salud.
  • Trauma en el pecho, que daña los nervios intercostales. Los golpes fuertes en la caja torácica pueden dañar las terminaciones nerviosas intercostales, fisurar o fracturar una o más costillas y causar problemas respiratorios.
    Los traumas capaces de determinar tales consecuencias son los que pueden ocurrir durante deportes de contacto (como rugby, fútbol, fútbol americano, etc.) o en el momento de un accidente automovilístico (por la presión del cinturón), o por una caída en moto o bicicleta.
  • Neuritis intercostal por ansiedad. En este caso, el músculo intercostal está más tenso debido a estrés o tensión y puede irritar el nervio intercostal. De la misma forma, si estás tenso o con ansiedad, tu diafragma está más tenso, por lo que desemboca en la irritación del nervio intercostal.
  • Durante el embarazo. A medida que el feto crece, las capacidades de expansión de la caja torácica se reducen y esto puede alterar momentáneamente el funcionamiento normal de las terminaciones nerviosas intercostales a causa de una sobrepresión. 
  • Infecciones de costillas. Debido a enfermedades infecciosas de los huesos.
  • Infecciones por herpes zóster. El herpes zóster es el virus que causa la culebrilla y la varicela en los niños. Una de las peculiaridades de este agente vírico es la de hibernar en el interior de diferentes estructuras ganglionares nerviosas y a su vez, la de activarse, incluso después de mucho tiempo, debido a una agresión física y psicológica. El dolor neuropático provocado puede llegar a ser muy intenso.

Al dolor intercostal se pueden sumar otros síntomas, como: hormigueo, entumecimiento, dolor de espalda, dolor extendido entre el pecho, el brazo y el hombro izquierdo, etc.

Un diagnóstico preciso de las causas que desencadenan la neuralgia intercostal es fundamental para planificar el tratamiento más adecuado.

La Quiropráctica es una profesión del campo de la salud, natural y preventiva. Confíe en su quiropráctico para recuperar su bienestar.